Marta Cedrés

Marta Cedrés

jueves, 25 de noviembre de 2010

tiempos rotos


Y me pides tiempo ignorando quizá
que todo mi tiempo es tuyo
cada segundo, hasta llenar cada minuto
así ha sido y así será.

Y me pides tiempo y pregunto ¿porqué?
si tan solo con verme a los ojos
puedes descubrir todo el amor que en mi ser alojo
como huésped perpétuo, invitado eterno.

Y me pides tiempo y no entiendo,
si tan solo con escuchar una sola palabra
podrías saber que te pienso a toda hora
y que en mí no existen dudas, ni siquiera una.

Sin embargo me pides tiempo,
petición que invita a la tristeza
que me hace pensar, que me da vueltas mi cabeza
que se lleva mis ilusiones
como la arena es llevada por el viento.

Me pides tiempo y lloro,
dejando ver en cada lágrima viva
el dolor que no encuentra otra salida
más que un favor que hoy te imploro:

Háblame con la verdad, sin atajos,
no juegues a no lastimarme
porque al final hace mas profunda una herida
una mentira disfrazada de una verdad.

¿Tiempo para qué?
¿Para hacerme entender que no me amas?
¿Para hacer que poco a poco te olvide?
En este tiempo pedido, mi corazón esta dolido,
perdido en la incertidumbre, en una esperanza vacía,
en un llanto que no cesa.

Y dices que no sabes cuanto,
que lejos estas de entender
que todo mi tiempo fué tuyo
cada segundo, hasta llenar cada minuto,
así ha sido, así fué hasta ayer.